Terapia Con Cuencos Tibetanos y Gong
En que consiste esta terapia y cómo funciona
Un baño de sonido es una sesión guiada donde te recuestas, cierras los ojos y permites que las vibraciones del gong y los cuencos tibetanos “te bañen” de armónicos. No es magia ni música de fondo: es vibración dirigida, respiración y silencio bien colocados. Los armónicos del gong y los cuencos generan una envolvente sonora rica que favorece la relajación profunda, un “apagado de ruido” mental y una regulación del sistema nervioso.
En mi práctica en Energía 7 (Atarfe) me gusta decirlo así: “no venimos a hacer más; venimos a soltar”. Preparo la sala con luz cálida, mantas y un par de minutos de respiración suave. Esa respiración es la llave para que el sonido haga el resto. A diferencia de escuchar música en casa, aquí hay intención (qué tocar, cuándo y con qué intensidad), espacio (silencio bien medido) y cuerpo (posturas cómodas y seguras).
La base fisiológica es sencilla de entender: al bajar revoluciones, el cuerpo sale del “modo lucha/huida” y entra en un estado de calma donde es más fácil dormir mejor, soltar tensión muscular y ganar claridad. ¿Resultados típicos que me cuentan? Sensación de descanso como “si me hubieran quitado peso de los hombros”, sueño más profundo la noche siguiente y una mente más ordenada para el día a día.